| El
melasma puede tratarse con diferentes sustancias aplicadas o incluso
la dermoexfoliación química (peeling), pero ningún
tratamiento será efectivo si la persona no se protege contra
la luz solar mediante el uso de medios físicos (sombrillas
o sombrero) y químicos (protectores solares). En promedio
se obtiene mejoría después de 3 meses de tratamiento.
Debido que el uso de sustancias “naturales” y de los
productos farmacéuticos tiene un riesgo de ocasionar dermatitis
de contacto (quemaduras), manchas blancas o incluso manchas oscuras
más intensas, es recomendable que el tratamiento sea dirigido
y supervisado por un especialista (dermatólogo). Este deberá
indagar las posibles causas que originaron las manchas, el tipo
de piel de la persona, tiempo de evolución, los tratamientos
previos, etc. a fin de prescribir el tratamiento idoneo, el cual
será diferente para cada paciente.
Las
cremas que contienen tretinoína, ácido kójico
y ácido azelaico han mostrado que mejoran la apariencia del
melasma. Ocasionalmente, el médico puede recomendar exfoliación
química o cremas esteroides tópicas. En casos severos,
se pueden utilizar tratamientos con láser para eliminar la
pigmentación oscura.
El
hecho de evitar la exposición al sol y el uso de protectores
solares son claves para prevenir el melasma. |